Santisima Trinidad

Conoce el cementerio

Diseño y arquitectura en un
entorno de paz y tranquilidad



Desde los tiempos de los primeros cristianos, que algunas civilizaciones mediterráneas realizan sus sepultaciones en muros. El sentido de la sepultación en muros está en prever la dignidad del cuerpo y del ser humano, estableciendo una relación solemne y presente con quienes han fallecido, situándolos delante de uno y no debajo.

El Cementerio Católico de Recoleta ha mantenido esta tradición desde su fundación y hoy, con su renovación, busca perpetuar este tipo de sepultación por muchos años más.

El proyecto Santísima Trinidad de Recoleta, inspirado en la Ciudad Utópica de San Agustín, se plantea como una verdadera ciudad organizada a partir de patios unidos mediante calles porticadas en torno a un parque central, con un nivel superior concebido como un sistema de plazas abiertas al paisaje del valle de Santiago.

El proyecto mantiene la tradición mediterránea a partir de sepulturas en nichos horizontales cubiertos con lápidas de mármol travertino. Está pensado como un lugar digno y solemne, donde prevalece la comunidad por sobre el individuo, un lugar sin exaltaciones personales donde todos somos iguales ante la muerte.





La ejecución del proyecto considera tecnologías constructivas nunca antes usadas en un cementerio en Chile, además de los más altos estándares de terminaciones y un paisajismo pensado para establecer un vínculo indisoluble con la arquitectura. Para ejecutar la estructura del proyecto se prefabricaron piezas modulares de hormigón armado, diseñadas exclusivamente para esta obra, las que aseguran una sofisticada precisión en la construcción y una durabilidad prácticamente eterna.

Las sepulturas están revestidas en placas de mármol travertino, instaladas mediante un sistema de bastidores de acero, que enmarcan y ennoblecen cada una de las tumbas. Los nombres y reseñas individuales serán precisamente grabados en las placas de mármol y cada sepultura tendrá un soporte diseñado especialmente para la colocación de una flor o una vela.

Para enaltecer los espacios de encuentro del proyecto, se propuso una relación integral entre luz y vegetación, donde se recorre en torno a patios interiores iluminados naturalmente, cuyo espacio se completa con el follaje de los árboles y las especies seleccionadas.

En el proyecto Santísima Trinidad de Recoleta, tanto la nobleza de los materiales escogidos, como el manejo de la luz y el paisajismo juegan un rol trascendental en la definición del espacio arquitectónico, donde nada fue dejado al azar y todo está pensado para construir un lugar memorable y emotivo para el recuerdo.